Mostrando entradas con la etiqueta CAUTIVERIO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CAUTIVERIO. Mostrar todas las entradas

La Mujer Tacneña

El rol Histórico de la Mujer Tacneña, Doblemente Peruana, nativa de tierra libertaria, amante de su terruño; sobre el particular pongo a consideración expresiones de reconocidos historiadores, periodistas, pensadores, etc.
Escogidos por su profundidad y sobre todo ceñido a la verdad, que aveces se reproducen en diarios, revistas. etc.
El General Edgardo Mercado Jarrín, en certero artículo subraya al personaje de La Mujer Tacneña como "El Personaje del Siglo", tomo la libertad de denominarla merecidamente como "El Personaje de los Siglos”.
Imagínense, con un lapso de cincuenta años, desde que Dios amanece Hasta que anochece y hasta reencontrarse con el amanecer, poniendo fechas: Desde el 26 de mayo de 1880 a partir de las 2 de la tarde con trágica e infierno de continuidad hasta el 28 de agosto de 1929 una hora después de la Batalla Del Alto de la Alianza, hasta la entrega de Tacna; cotidianamente Ella, casi en soledad, como rutina establecida por el enemigo invasor sufrió acoso, persecución, maltratos, agravios, violaciones, crímenes, ... etc. Inimaginables, solo de una mentalidad torcida que dio paso al odio y al rencor, que no se desterrará jamás; todo tratando de quebrar el amor patrio, el que fue creciendo incólumemente; este con nombre “Terrorismo”, lo hizo a vista y paciencia, con apoyo de potencias extranjeras y con altanería, hipocresía y cinismo, que hizo causa para elevar con grandiosidad el heroísmo de la mujer Tacneña ya que el poblador oriundo del sacrosanto terruño, ante el mundo; esa sí que el cantor del cautiverio – Federico Barreto alejado de su tierra, en su poema" Desde el Destierro" canto así:

"Fija esta en Ti la humanidad entera, "Sufre pero no lances ni un lamento "Muere, pero no cambies de Bandera."

Mensaje de furia y fuego, que incendio conciencia y espíritu en los pobladores de campo y la ciudad.
Asimismo, José Jiménez Borja, señala en el prologo de la obra "Lámpara
Votiva" de Enrique López Albujar en homenaje a su terruño, así:
"Eleva su Llama de pasión, inquieta y torturada, a la historia mas reciente de Tacna, al Medio siglo de su desgarramiento del Perú, de su enajenación trágica, impuesta por el infortunio. Y esa llama se vuelve raudal de bronce para ir plasmando aquí y allá formas vibrantes y eternas que llevaran a las generaciones futuras el mensaje del cautiverio"
Don Enrique López Albujar Tacneño por adopción canta así en un fragmento de Su poema "Tacna es una emoción"

"Por sus mujeres que sufrieron encadenadas al terror, tender sus brazos siempre al norte, Tacna es una emoción."

Sin lugar a dudas, que la época del Cautiverio, cinco lustros, fue su mas dura y Trágica prueba, resurgiendo indomable, con la excelencia de sus cualidades y virtudes, irrumpiendo el camino a la gloria; y, el que suscribe estas humildes líneas, ante tanta grandeza, le brinda este "Eterno Homenaje", casi total exclusivo para "Ellas", pues valen un Perú. Dignos ejemplos de la Mujer Tacneña, larga es la lista de las dignas damas, que en apretadas microbiografías solo muestro a dos de ellas, relatando un fragmento de lo que les aconteció:

Sra. Olga Grohmann de Basadre.-
En Tacna el 28 de julio amaneció embanderada la población, ante el asombro de las autoridades de la ocupación; una bandera de grandes dimensiones se había izado en la fachada de la residencia de la Familia Basadre Grohmann, Ubicada en la Plaza de Armas.
De pronto dos policías a caballo, uno de ellos oficial, se presentaron a la puerta De la casa de la Familia Basadre – Grohmann.
Por orden del intendente, Señor Palacios, haga el favor de bajar inmediatamente esa bandera; le dijo el oficial a la Sra. Basadre.
Donde la Sra. Olga contesto en tono enérgico. – “Uds. que tienen la fuerza, si quieren pueden escalar mi casa y arrancarla"
Los policías chilenos, ante esta muestra de energía y altivez, trataron de retirarse. En ese instante se produjo algo extraño, que presenciaron muchas personas, el caballo del oficial se encabrito y dando grandes saltos, hizo volar al jinete por tierra y fue seriamente lesionado.

Sra. Elvira Carbajal Salgado de Muñoz:
Conocedores los Chilenos de su excelente labor de educadora y sus actividades contra los Chilenos, el intendente Chileno Máximo Lira estando ejerciendo un segundo mandato, la mando llamar por escrito a su dependencia, ella se presentó sin ningún temor a la reunión, el intendente le dijo que conocía bien su capacidad de Maestra y la halago; creyendo que podía convencerla, le propuso una situación ventajosa económicamente, familiar, etc. , siempre y cuando revalidara su Titulo de Educadora en la Universidad de la Serena de Chile. La reacción de Elvira fue inmediata.
“¡Eso nunca!. ¡¡¡Viva Tacna!!!. ¡¡¡Viva el Perú!!!.” Se paró, dio una vuelta hacia la puerta y se retiró.
El intendente Lira, quedo mudo y quieto ante el asombro de sus Ayudantes y otros testigos, consecuentemente se le hostigó, persiguió, a tal punto que buscó refugio Temporal en Locumba (Tacna Libre).

50 Años de Cautiverio

Entre los años 1879 y 1929, que es el lapso que se desarrollo el conflicto, ocurrió un episodio, específicamente a partir del 26 de mayo de 1880 hasta el 29 de agosto de 1929, por sus motivaciones iniciales y por las actitudes posteriormente adoptadas por Chile, que se denomino significativamente y por todo el tiempo" La Chilenización de Tacna y Arica.
Es en Tacna y Arica, cautivas por el invasor durante esos 50 años, que destaca la vivencia del habitante común y corriente, situación que califico el Diario La Unión del Valparaíso como "En un estado de guerra sin fusiles", y que confronto con ejemplos de heroísmo y amor a la "Patria Invisible", los pobladores del Sur Peruano, destaco con luz propia a "La Mujer Tacneña"; siendo inquietud y anhelo, de que su actitud de Epopeya entre las innumerables dificultades y sufrimientos sean de conocimiento nacional, sobre todo de la Juventud Peruana.
Es así que me impuse buscar, recopilar, recortar, copiar, leer, hacer nuevas investigaciones; y hacer un "Texto", presentable y leíble, llenando espacios que considero importantes; creo que se esta abriendo paso, pero falta mucho; eso si pretendiendo dar leal resultado, una estructura ordenada, que guíe al que se atreva a tomarlo como lectura, que su contenido no es nada nuevo, ni asomo de creación, pues todo esta dicho y escrito, pero con sentimiento profundo, con la intención de recordar creando o reafirmando conciencia de la labor y sacrificio de la mujer tacneña y su responsabilidad en el futuro a través de las generaciones de ser fiel a los símbolos nacionales; que como Himno a Tacna, con música del Himno Patrio reemplazando al Himno Nacional de José De la Torre Ugarte, con creación del Poeta Modesto Molina que señala la Sagrada consigna.

"Mantengamos el fuego sagrado del amor a la Patria
inmortal, que Dios salva y eleva a los pueblos que
confían en su libertad"

Para mantener la flama del amor Patrio en la época del Cautiverio, que cantaban los hijos del pueblo, ya que era prohibida cualquier manifestación Patriótica de los cautivos.

TACNA

FREDY GAMBETTA
Tacna, la ciudad donde he nacido, no fue fundada por los españoles. Se fue haciendo como la querían sus hijos.

Aquí, entre los cerros Arunta y el Intiorko y a la sombra de sus volcanes, Tacora y Chupiquiña, se dio el Primer Grito de Libertad, en 1811. Por ello se le concedió el título de Heroica Ciudad.
Tacna, tierra madre del Vigil, el santo de la idea, “columna de mármol a orillas de un río cenagoso”, lo llamó González Prada, y de Basadre, el Historiador de la República. Cuna de Barreto, el Cantor del Cautiverio, de Jaimes Freyre y de Molina. Inspiradora de la Bohemia Tacneña y de su máximo vocero, la revista LETRAS, injustamente olvidada.
Ciudad castigada por terremotos devastadores, como los de 1833 y 1868; por la fiebre amarilla, en 1869, y por la guerra, empieza su cautiverio el 26 de Mayo de 1880. Pocas ciudades pueden exhibir más grande martirologio.

Tacna, mi ciudad, resistió con estoicismo su calvario. Vio como se cerraban sus escuelas, sus iglesias y sus diarios. Tres bastiones en los que la peruanidad bullía. Entonces, la resistencia se trasladó al interior de los hogares. Cada hogar se convirtió en un altar clandestino para recordar al Perú ausente, para alimentar la esperanza de volver al regazo de la madre patria peruana.

Nada pudo lograr la chilenización de Tacna. Ni los halagos, ni los premios, ni las nuevas construcciones, las enseñanzas de los maestros, que llegaron del sur, o las crónicas que notables periodistas escribían. Tampoco pudieron convencerla las amenazas, las persecuciones a sus hijos, las cruces negras pintadas a la sombra de la noche, la muerte de los inocentes.
Tacna, democrática ciudad que se ganó el derecho de ser otra vez peruana. Ciudad hecha de granado, de vilca, de canción, que se despierta y dormita arrullada por el rumor del Caplina, su generoso río niño y subterráneo; ciudad de callejones y de flores que la adornan todo el año, perfumando el desierto.
En resumen, ciudad hecha al pedido de sus hijos, eterno ejemplo de lealtad.

FREDY GAMBETTA.- Poeta, escritor y periodista tacneño. Le llaman el CRONISTA DE TACNA. Le han otorgado el PREMIO MUNICIPAL FOMENTO A LA CULTURA y la MEDALLA DE LA CULTURA.Autor de poemarios, libros de crónicas, un ensayo biográfico, relatos históricos y una novela histórica.Ha publicado en el Perú y en el extranjero. Sus poemas y crónicas han sido traducidos al inglés, portugués e italiano.

BOHEMIA TACNEÑA, UNA VOZ EN CAUTIVERIO

Nota.- Empecè a colaborar en CORREO, en setiembre de 1968. Se cumplen 40 años de ello. Esta crònica es un aporte en este nuevo aniversario del diario que me acoge.
El 20 de octubre de 1883 se firmó en el balneario limeño de Ancón el tratado que estipulaba la cesión definitiva de Tarapacá a la República de Chile así como, en la cláusula tercera, se acordaba realizar después de diez años un plebiscito en las provincias de Tacna y Arica, momentáneamente en poder chileno, con el objeto de determinar a cual de los países pertenecerían definitivamente dichos territorios.
A raíz de ello un grupo de notables tacneños y ariqueños, residentes en Lima, suscribió un acta de siete considerandos, el 10 de Marzo de 1884. En un de sus párrafos expresaban que “.. si se ha suscrito el tratado ha sido únicamente en fuerza de la dura presión que ejercían las armas chilenas; que el Perú, aún obligado por las circunstancias, no puede enajenar derechos imprescriptibles de personalidades colectivas, en beneficio de una nación ajena por sus instituciones a nuestras costumbres y tradiciones inveteradas; y que los naturales de esos lugares son los únicos que tienen derecho a decidir de su suerte”. Al finalizar el documento prometían “… permanecer fieles a la nación peruana y unidos siempre al Perú, nuestra patria, seguir junto con él la suerte que la Providencia le tenga reservada”. El tratado se ratificó el 28 de Marzo de 1884 y el plebiscito convenido jamás se realizó.
En Tacna y Arica se mantuvo vivo el amor a la patria. Cada hogar se convirtió en un santuario del patriotismo y en foco de resistencia. Nadie dudaba que el plebiscito, anunciado para 1894, debería ser favorable a la causa peruana.
Los jóvenes intelectuales, poetas, escritores, pintores, músicos, periodistas, teatristas, comprendieron que debían asumir un rol activo en el mantenimiento de los valores peruanos. Fruto de sus esfuerzos, de sus anhelos patrióticos, fue la constitución de la Bohemia Tacneña, en el año 1886.
El nacimiento de la Bohemia Tacneña fue descrito por el poeta Víctor González Mantilla. Gracias a su testimonio sabemos que el hecho tuvo lugar en la residencia del historiador ariqueño Rómulo Cuneo Vidal, que firmaba con el seudónimo de Juan Pagador. La decoración del ambiente, recuerda González Mantilla, no pudo ser más apropiada: “ Estábamos en un salón tapizado de rojo, rodeados de panoplias y de banderas que, por cierto, no ostentaban más de dos colores: los de Angamos y el Morro”.
Existe un grabado en el que aparecen los integrantes de la Bohemia Tacneña. Fue publicado en la revista LETRAS. Una copia ampliada se puede observar enmarcada en un cuadro que adorna una de las paredes laterales del salón auditorio de la Filial en Tacna del Instituto Nacional de Cultura.
La descripción más acertada, de dicho grabado, fue escrita por la novelista cajamarquina Amalia Puga de Losada, que escribía con el seudónimo Hada Night. La descripción, que transcribimos, está fecha en la pascua de Navidad del año 1897:
“ Hay una cabecera y la ocupa una mujer superior: Carolina Freyre de Jaimes, poetisa tierna y de elevada inspiración, los acordes de cuyo laúd han arrullado el nacimiento de la moderna literatura tacneña.
Y hay un centro y lo ocupa, con sobrados títulos, Modesto Molina el cantor de Mercedes, el Pontífice. A la diestra de Carolina Freyre de Jaimes está su talentoso hijo Ricardo Jaimes Freyre, poeta de raza, compañero de labor – un tiempo – y de exquisitos ideales parnasianos – siempre – de Rubén Darío.
A la izquierda de la poetisa, Víctor González Mantilla, ex diplomático veleidoso y elegantísimo poeta, bohemio eterno.
Sobre las alas: Mario Centore, socialista de la política y de las letras, altivo y audaz, y Enrique Hurtado y Arias, vigoroso escritor, poderoso crítico, periodista de alto vuelo, cuyo domicilio de polémica y de esprit está en las columnas de la batalladora Nueva República de Santiago de Chile.
Molina está entre J. Federico Barreto, poeta de estro prepotente y de laúd de íntimas cuerdas del alma, y Juan Pagador (Rómulo Cuneo Vidal) el único ariqueño de la tribu, fundador y genuino padre espiritual de la Bohemia, originalísimo escritor de nobles estros y simpática y arrobadora fantasía, harto conocido para necesitar de más pausada presentación. Sobre las alas, Jerónimo de Lama y Ossa y Carlos Velarde y Fuentes.
En el grupo inferior campea José María Barreto, el lúgubre hermano de sangre y de talento de Federico, bohemio de alma de desconsoladas penas, de quien narran que nunca sonríe, siendo así, en cambio que hay tanta luz, tanta elegancia, tanta chispa en lo que escribe.
Sobre la lúgubre pechera, Julio Moevius Chocano, espíritu delicado, pluma de fino corte aristocrático con no sé que perfiles de Heine en su doble complexión de peruano-alemán. Sobre la derecha Carlos Ledgard Neuhaus. Sobre la izquierda Walter Scott Pease, limeño de nacimiento, tacneño por destino y su tumba, bohemio de la música, Thalberg del Perú”.
La Bohemia Tacneña, a través de su vocero, la revista LETRAS, mantenía correspondencia con escritores del Perú y del extranjero donde contaba con corresponsales en más de 16 países de América y Europa. La revista LETRAS ha sido injustamente ignorada por los estudiosos de la literatura peruana siendo que fue el vocero mayor de un grupo de literatos patriotas cuyo objetivo era mantener la peruanidad del sur cautivo, después de la tragedia que fue la Guerra del Pacífico.
Los integrantes de la Bohemia Tacneña se unieron a los jóvenes modernistas arequipeños que habían iniciado un movimiento para rendir homenaje nacional y coronar con laureles a don Ricardo Palma. El ilustre tradicionista remitió una carta al joven José María Barreto, director de LETRAS.
Lima, noviembre de 1896
Señor José María Barreto Tacna
Estimado amigo:
Veo por el último número de LETRAS que he recibido, que también usted patrocina la desdichada idea que inició EL TORNEO de Arequipa. Agradezco lo cariñoso del propósito, pero lo rechazo. Presumo que, a la fecha, habrá publicado EL TORNEO la carta en que me niego a la broma de la coronación. Yo conozco mi tierra y mi gente, y no quiero dar pretexto a los imbéciles para que me pongan en la picota del ridículo.
Si Mostajo hubiese publicado mi carta, reprodúzcala usted. Nada de coronaciones a que estoy muy lejos de prestarme. Bástame con que la nueva generación me profese afecto. No está nuestra patria todavía en condiciones para coronar a nadie y menos a mí.
Muy rodeado de labores oficinescas, no tengo tiempo para borronear algo, como usted desea. Sin embargo le acompaño unos rengloncitos inéditos.
Con saludos a Federico Barreto y a Modesto Molina, quedo de usted apreciado afectísimo.
Ricardo Palma
Los “bohemios” tacneños, vaticinadores e inteligentes, con mayor visión que el común de sus paisanos para percibir los acontecimientos que vendrían, repararon en que el plebiscito estipulado en el Tratado de Ancón no sería jamás convocado.
Es entonces cuando en un momento en que el desánimo hacía fácil presa de los espíritus se recibe un mensaje vital, profundo, que nos recuerda las voces de González Prada o de Unamuno que se escucharían después. Era la voz del bohemio poeta Víctor González Mantilla que, lejos de la patria, viviendo en Oruro, Bolivia, escribe una carta a sus pares, de la que transcribimos su parte medular:
“ … la obra es lenta; lenta es la germinación de la semilla; pero su fruto es seguro. Trabajar, trabajar … pero sin humedecer la pluma en sangre, sin llenarse el cerebro de ruinas y devastaciones, sin necios clamoreos, sin imprecaciones, y con un ideal: la reconstrucción de todo lo deshecho. ¿ No hay espíritu público? ¡Formarlo! ¿Hay patriotismo? ¡Alentarlo! ¿Hay virtud? ¡Apoyarla! ¿No hay esperanza? ¡Crearla!”
Llegó el año 1894 y el plebiscito no se realizó. El gobierno de Santiago tenía la certeza que de haberse llevado adelante la consulta popular, como se había pactado, el voto sería unánime a favor del Perú.
Los integrantes de la Bohemia tacneña siguieron trabajando en la edición de LETRAS y colaborando en EL PROGRESISTA, que dirigía el poeta Federico Barreto. Con los años, poco a poco, como la gota que mina la dureza de la roca, la presencia del poder opresor hizo imposible que los bohemios alcanzaran sus objetivos. A propósito, Gróver Pango Vildoso, en su libro ALTAS LETRAS anota: “ La Bohemia Tacneña, que no llegó a consolidarse como un movimiento literario, fue más bien un sentimiento, un impulso nacido al calor del patriotismo. Su presencia como grupo fue diluyéndose al iniciarse el siglo, tal vez como consecuencia de la nueva burla a sus empeños, como fue el fracaso del Protocolo Billinghurst – La Torre, y también por el agudizamiento de la hostilidad contra el elemento peruano en ambas provincias”.
Tacna y Arica se mantuvieron cautivas hasta el 28 de Agosto de 1929 en que, mediante un nuevo tratado, Tacna retornó a la administración peruana y Arica pasó a formar parte del territorio chileno.
En la diáspora varios integrantes de la Bohemia Tacneña perecieron sin conocer el desenlace de los acontecimientos. Julio Moevius Chocano, en plena juventud, falleció en Hamburgo, en 1899; Carolina Freyre de Jaimes murió en 1916, en Buenos Aires; Víctor González Mantilla está enterrado en Iquique, desde 1907; Mario Centore falleció en 1920, abandonado por todos, en Valparaíso; Jerónimo de Lama partió en 1915 y Carlos Velarde en julio de 1929, un mes antes de la reincorporación de su ciudad natal al Perú, mientras que Federico Barreto, el poeta Cantor del Cautiverio, cerró sus ojos para siempre en Marsella, en octubre de 1929.
Es hora de devolverle la mirada a la Bohemia Tacneña, movimiento sui generis en la cultura nacional.


FREDY GAMBETTA (x)

UN ANIVERSARIO PATRIO EN CAUTIVERIO EN 1900

Aquel año 1900, estando próximo el 28 de Julio, día del Aniversario Nacional del Perú, y en vista de que la situación de represión era grande, de parte de las autoridades, un grupo de jóvenes, que organizaban un baile social y los socios del Club Unión, que tenían programado un banquete, suspendieron aquellas actividades. Los tiempos no estaban para celebrar.
El sábado 28 de Julio aparecieron sendos editoriales, saludando al Perú, y un aviso de la sociedad de Artesanos:
“EN VISTA DE ALGUNAS RESTRICCIONES IMPUESTAS POR LA AUTORIDAD EL DIRECTORIO HA RESUELTO SUPRIMIR LAS FIESTAS ACORDADAS EN CELEBRACION DEL ANIVERSARIO DE SU FUNDACION Y DE LA INDEPENDENCIA DEL PERÚ.
LA EMPRESA”
Un espacio destacado mereció, en los diarios de aquel día, la carta que firmaba el doctor Artidoro Espejo, Presidente de la Sociedad de Artesanos, en la que explicaba la conferencia que sostuvo, el día anterior, con el Intendente Manuel Francisco Palacios. En ella dice que la autoridad observó que no debía cantarse el HIMNO DE TACNA, del poeta Molina, porque era lesivo a Chile y que, en su reemplazo, deberíamos entonar el Himno Nacional del Perú. También escribe el doctor Espejo que al ser preguntado sobre si hubiese una procesión, llevando el estandarte de la Sociedad, “le indiqué que se trataba únicamente de la Sociedad de Artesanos fuera a misa llevando su nuevo estandarte para hacerlo bendecir”.
El Intendente contestó que debían llevarlo plegado, porque era la enseña de un país extranjero y que, si acudía gente, “podía suceder que un roto (palabra textual) nos insultara, provocando un conflicto”.
El doctor Espejo consiguió que se autorizara llevar el estandarte al templo, desplegado. La condición era que, al terminar la misa, volviera la enseña acompañada solamente por el Directorio y que, la programación, y los acuerdos, deberían entregarlos al despacho del Intendente para publicarlos en el diario chileno EL NORTE.
No obtuvieron permiso para izar la bandera del Perú porque, en concepto de la autoridad chilena, estaban en un país extranjero y no tenían ningún representante consular. Tampoco autorizó quemar cohetes, bombardas o luces de bengala “porque alarman innecesariamente a la población y no se usaba en Chile esa costumbre”.
El Presidente de la Sociedad de Artesanos se reunió de urgencia con su Directorio, y algunos socios, y decidieron, conociendo el informe, suspender las actividades que estaban programadas y hacer conocer su decisión al Intendente Palacios.
En otro lugar destacado los diarios peruanos publican un mensaje que un grupo de notables tacneños dirige al señor Presidente de la Republica, Ingeniero Eduardo López de la Romaña. El texto es el siguiente:
“Tenemos el encargo de todos los peruanos que residen en esta parte del departamento de Tacna, de saludar a la patria en persona de su digno mandatario; así como de manifestar a Vuestra excelencia y al Congreso instalado que, a pesar de que en esta fecha grandiosa de la historia americana no hemos podido hacer flamear la bandera del Perú, nos alimenta, hoy más que nunca, la esperanza de que en un día no lejano podrá ese glorioso símbolo dar de nuevo sombra a nuestros hogares y desplegarse entonces como único soberano de esos territorios.
Suplicamos a Vuestra Excelencia hacer transmitir estos sentimientos al Congreso.
Mac Lean, Jiménez, Basadre y Forero, Monje Ledesma, Espejo, Salketd, Basadre, Barreto, Riveros, Cornejo, Ibarra, Belaúnde, Meza, Smtid, Trabuco, Carlevarino, Soza, Ostolaza, Pescetto, Rey, Vargas, Piélago, Bravo, Vives”
Un periodista, de LA VOZ DEL SUR, en la edición del 28 de julio, escribe un análisis de la letra del HIMNO A TACNA, del poeta Modesto Molina, para demostrar que en ella no hay ninguna ofensa a Chile, como alegaba el Intendente Palacios para justificar su decisión de no permitir que los peruanos tacneños, y ariqueños, celebraran el aniversario nacional del Perú.
La ciudad parecía un cementerio el día 28. Por la noche los chiquillos que pasaron frente al Club Unión, lanzaron cohetes y dieron vivas al Perú. Esto fue suficiente para que fueran atacados a sablazos por la policía. Como anécdota registramos que uno de los sablazos, dirigido al joven peruano Juan José Montes, fue esquivado con agilidad por éste y fue a dar en los hombros de César Palacios Infantes quien era, nada menos, que el hijo del Intendente, la primera autoridad chilena en Tacna y Arica.
Un brillante hijo de Tacna era el joven abogado Alfredo Neuhaus, miembro de una distinguida familia tacneña, quien se encontraba de visita en su ciudad natal. El, que estuvo cerca de los muchachos que vivaban a su patria, hizo lo propio. Inmediatamente fue detenido y llevado a la comisaría.
En la Plaza Colón los policías detuvieron al ciudadano chileno Hermógenes del Canto por cantar, en un grupo de peruanos, el Himno de Tacna. Del Canto fue expulsado del Club Tacna, regentando por chilenos. También apresaron al tacneño José Manuel Eyzaguirre, en la Prefectura de la Policía, junto a los chiquillos y jóvenes que, al día siguiente, en medio de dos filas de soldados armados, fueron conducidos, por las calles céntricas, rumbo al Juzgado del Crimen.
Para vergüenza de las fuerzas de ocupación, una niñita de diez años, de la familia Vargas Pomareda, fue amonestada por los policías al haberla encontrado batiendo una luz de bengala. La familia tuvo que pagar una multa de diez pesos que, en ese tiempo, no era poca cosa.
Igualmente era risible ver a los policías persiguiendo a los niños para arrancarles las escarapelas peruanas que se habían prendido en sus tiernos pechos.
Otra anécdota. En la tarde del 28 transitaba por una de las cuadras de la céntrica calle Bolívar, hoy San Martín, el Prefecto de la Policía. Al pasar frente a la casona de la familia italiana, Gnecco, dos bellas jóvenes, de esa nacionalidad, le dijeron: “Señor Jaramillo, viva el Perú ¡”. El interpelado contestó, frunciendo el seño, un sonoro “¡Muera!”
Pero no todos los chilenos eran cortados con la misma tijera. El Juez de Letras, Julio Salinas, fue saludado muy respetuosamente por cuatro jovencitos que paseaban en un coche descubierto, por la alameda. Al saludo le agregaron, “Señor Salinas ¡Viva el Perú!”. El, inteligentemente, se descubrió y contestó: “¡Qué viva!”
En el día de la fiesta nacional los consulados de Italia, España, Holanda, Bélgica, Austria – Hungría y un ciudadano chino, que se auto titulaba representante de su país, izaron al tope sus banderas.
A pesar de las prohibiciones oficiales, en la Iglesia de San Ramón se reunió la feligresía. El Párroco Alejandro Manrique celebró una misa y pronunció una oración fúnebre por la patria. El templo estaba repleto de fieles. En el intermedio las damas interpretaron piezas musicales. Sobresalieron los temas de Caballería Rusticana y el canto de la plegaria de esa ópera. El profesor Manuel Macedo dirigió la parte musical.
Terminada la misa las damas se dirigieron a la residencia del señor Alejandro Mac Lean. En sus instrumentos lucían cintas bicolores. No fueron molestadas por la policía.
Otros testimonio, de lo que sucedió aquel 28 de Julio, lo leemos en la columna LUNARIAS, que LA VOZ DEL SUR publicó el domingo 30. Ratifica lo que sabemos por otras fuentes, al contarnos que ese día fue de duelo. Era la primera vez que, después de veinte años de ocupación, los peruanos se vieron impedidos de celebrar el aniversario nacional.
“El comercio, en general extranjero, cerró sus puertas; el tráfico de vehículos fue interrumpido y las calles veiánse desiertas. No desiertas, de rato en rato las cruzaban, ruidosamente, patrullas de soldados armados…”
El cronista recuerda que ni en los primeros años de la ocupación se observaron estrictas prohibiciones. Entonces, el Jefe Político de Tacna, el poeta Eusebio Lillo, autor de la letra de la Canción Nacional de Chile, ofrecía todas las facilidades para que los peruanos celebraran sus efemérides.
Afirmaba que mucho mejor hubiera sido seguir la diplomacia aquella de los Soffia, los Velásquez, los Fierro o los Edwards y no la represión dura que imponía el Intendente Palacios. Aunque, al final, deduce que tal vez era mejor la actual táctica porque, al pretender chilenizar a la fuerza, a la población de Tacna y Arica, el resultado que obtendrían seria contrario a sus intereses.
Una hermosa lección ofrecieron los niños tacneños, el 28 de Julio, en el Liceo de Tacna al que tuvieron que asistir porque no era feriado. Dice el cronista de LA VOZ DEL SUR que los alumnos, aprovechando el descuido de sus profesores, fueron al salón de estudios musicales y, alrededor de un piano, tocado por uno de ellos, cantaron el Himno de Tacna que era, como lo apunta el periodista, “el credo del cautiverio”
“Mantengamos el fuego sagrado, del amor a la patria inmortal” repetían los niños en voz alta, cuando apareció el Inspector y tuvieron que callar. “ En sus ojos brillaba, en esos momentos, todo el santo patriotismo de sus tiernos corazones, que ni los textos que estudian ni los profesores extranjeros que les enseñan podrán hacer olvidar jamás… ¡
Con razón ha dicho alguien de los niños tacneños son como aquellos pequeños alsacianos que cuando les preguntaban sus maestros alemanes donde estaba su patria les contestaban aquí, golpeándose el corazón” (LA VOZ DEL SUR – 1 de Agosto de 1990)

Autor: Freddy Gambeta

(*) El 28 de Julio de 1901 sería la última vez que los tacneños podrían pasear la enseña patria. Aquel suceso se le conoce como “La Procesión de la Bandera”-