Las actividades del Día Central del 28 de Agosto se inicia con un furtivo
"Homenaje a la Mujer Tacneña"; donde se da a conocer con toda justicia su labor tesonera y sacrificada de mantener inalterable la lealtad a la Patria, y el legado a las nuevas generaciones y como principal protagonista, la Mujer de Tacna, lleva a cabo la "Procesión de la Bandera".
La tradición recuerda la Primera Procesión, que se realizó el 28 de Julio de 1901, aquella vez Tacna escribió una hermosa pagina de Fe en el Perú,
cuando todo el pueblo Tacneño acompañó reverente y silencioso al Pabellón Bicolor, con éste acto se inicia una hermosa Tradición Cívica, en la cual Las Mujeres, “solo ellas” realizan este maravilloso evento ;resaltando el portar la Bicolor nuevamente y su izamiento en el asta gigante del Paseo Cívico. Acto donde se respira Patriotismo puro.
Tacna siempre fue primera en poner la voz de alerta ante intentos e intereses ajenos a nuestra soberanía. Reitero, de vida o catástrofe, que debemos estar prevenidos y preparados. Tacna, sigue dolida, la gran afrenta es herida fresca.
Ayer, hoy y siempre; Tacna tiene como característica, de ser integralmente dentro de sus limites geográficos y poblacionales, de apariencia apacible, tranquila, triste, nostálgica, tiene eco y carisma que la hace de resaltable fama, así como pruebas fehacientes que la acreditan como tierra gallarda, altanera y heroica; todo esto, desde los mas remotos tiempos; es baluarte rebelde, base literaria, genéticamente en su aire tradicional, en su hospitalidad, como de cuna de valor esculturales y literarios en su mas alta expresión.
El encanto de esta generosa tierra, que deja una Huella indeleble en todos los que la visitan; que evoca al pasado con reverencia, labra con afán su presente y enfrenta al porvenir con esperanza.
En el 78 Aniversario de la Reincorporación a la Heredad Nacional, el permanente Espíritu patriótico se torna como el Sol en todo su esplendor destacan por su fervor:
El Dr. Guillermo Auza Arce en su obra "Relatos", de un periodo trágico en la vida del pueblo Tacneño, recoge como su nombre le indica, hechos que sucedieron en el periodo del frustrado plebiscito en los años 1923 a 1926; se adjunta alguno de ellos, contados al desnudo de la barbarie chilena, campanazos catedralicios que siguen resonando con mas fuerza a través del tiempo.
Mostrando entradas con la etiqueta TACNA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta TACNA. Mostrar todas las entradas
La Mujer Tacneña
El rol Histórico de la Mujer Tacneña, Doblemente Peruana, nativa de tierra libertaria, amante de su terruño; sobre el particular pongo a consideración expresiones de reconocidos historiadores, periodistas, pensadores, etc.
Escogidos por su profundidad y sobre todo ceñido a la verdad, que aveces se reproducen en diarios, revistas. etc.
El General Edgardo Mercado Jarrín, en certero artículo subraya al personaje de La Mujer Tacneña como "El Personaje del Siglo", tomo la libertad de denominarla merecidamente como "El Personaje de los Siglos”.
Imagínense, con un lapso de cincuenta años, desde que Dios amanece Hasta que anochece y hasta reencontrarse con el amanecer, poniendo fechas: Desde el 26 de mayo de 1880 a partir de las 2 de la tarde con trágica e infierno de continuidad hasta el 28 de agosto de 1929 una hora después de la Batalla Del Alto de la Alianza, hasta la entrega de Tacna; cotidianamente Ella, casi en soledad, como rutina establecida por el enemigo invasor sufrió acoso, persecución, maltratos, agravios, violaciones, crímenes, ... etc. Inimaginables, solo de una mentalidad torcida que dio paso al odio y al rencor, que no se desterrará jamás; todo tratando de quebrar el amor patrio, el que fue creciendo incólumemente; este con nombre “Terrorismo”, lo hizo a vista y paciencia, con apoyo de potencias extranjeras y con altanería, hipocresía y cinismo, que hizo causa para elevar con grandiosidad el heroísmo de la mujer Tacneña ya que el poblador oriundo del sacrosanto terruño, ante el mundo; esa sí que el cantor del cautiverio – Federico Barreto alejado de su tierra, en su poema" Desde el Destierro" canto así:
"Fija esta en Ti la humanidad entera, "Sufre pero no lances ni un lamento "Muere, pero no cambies de Bandera."
Mensaje de furia y fuego, que incendio conciencia y espíritu en los pobladores de campo y la ciudad.
Asimismo, José Jiménez Borja, señala en el prologo de la obra "Lámpara
Votiva" de Enrique López Albujar en homenaje a su terruño, así:
"Eleva su Llama de pasión, inquieta y torturada, a la historia mas reciente de Tacna, al Medio siglo de su desgarramiento del Perú, de su enajenación trágica, impuesta por el infortunio. Y esa llama se vuelve raudal de bronce para ir plasmando aquí y allá formas vibrantes y eternas que llevaran a las generaciones futuras el mensaje del cautiverio"
Don Enrique López Albujar Tacneño por adopción canta así en un fragmento de Su poema "Tacna es una emoción"
"Por sus mujeres que sufrieron encadenadas al terror, tender sus brazos siempre al norte, Tacna es una emoción."
Sin lugar a dudas, que la época del Cautiverio, cinco lustros, fue su mas dura y Trágica prueba, resurgiendo indomable, con la excelencia de sus cualidades y virtudes, irrumpiendo el camino a la gloria; y, el que suscribe estas humildes líneas, ante tanta grandeza, le brinda este "Eterno Homenaje", casi total exclusivo para "Ellas", pues valen un Perú. Dignos ejemplos de la Mujer Tacneña, larga es la lista de las dignas damas, que en apretadas microbiografías solo muestro a dos de ellas, relatando un fragmento de lo que les aconteció:
Sra. Olga Grohmann de Basadre.-
En Tacna el 28 de julio amaneció embanderada la población, ante el asombro de las autoridades de la ocupación; una bandera de grandes dimensiones se había izado en la fachada de la residencia de la Familia Basadre Grohmann, Ubicada en la Plaza de Armas.
De pronto dos policías a caballo, uno de ellos oficial, se presentaron a la puerta De la casa de la Familia Basadre – Grohmann.
Por orden del intendente, Señor Palacios, haga el favor de bajar inmediatamente esa bandera; le dijo el oficial a la Sra. Basadre.
Donde la Sra. Olga contesto en tono enérgico. – “Uds. que tienen la fuerza, si quieren pueden escalar mi casa y arrancarla"
Los policías chilenos, ante esta muestra de energía y altivez, trataron de retirarse. En ese instante se produjo algo extraño, que presenciaron muchas personas, el caballo del oficial se encabrito y dando grandes saltos, hizo volar al jinete por tierra y fue seriamente lesionado.
Sra. Elvira Carbajal Salgado de Muñoz:
Conocedores los Chilenos de su excelente labor de educadora y sus actividades contra los Chilenos, el intendente Chileno Máximo Lira estando ejerciendo un segundo mandato, la mando llamar por escrito a su dependencia, ella se presentó sin ningún temor a la reunión, el intendente le dijo que conocía bien su capacidad de Maestra y la halago; creyendo que podía convencerla, le propuso una situación ventajosa económicamente, familiar, etc. , siempre y cuando revalidara su Titulo de Educadora en la Universidad de la Serena de Chile. La reacción de Elvira fue inmediata.
“¡Eso nunca!. ¡¡¡Viva Tacna!!!. ¡¡¡Viva el Perú!!!.” Se paró, dio una vuelta hacia la puerta y se retiró.
El intendente Lira, quedo mudo y quieto ante el asombro de sus Ayudantes y otros testigos, consecuentemente se le hostigó, persiguió, a tal punto que buscó refugio Temporal en Locumba (Tacna Libre).
Escogidos por su profundidad y sobre todo ceñido a la verdad, que aveces se reproducen en diarios, revistas. etc.
El General Edgardo Mercado Jarrín, en certero artículo subraya al personaje de La Mujer Tacneña como "El Personaje del Siglo", tomo la libertad de denominarla merecidamente como "El Personaje de los Siglos”.
Imagínense, con un lapso de cincuenta años, desde que Dios amanece Hasta que anochece y hasta reencontrarse con el amanecer, poniendo fechas: Desde el 26 de mayo de 1880 a partir de las 2 de la tarde con trágica e infierno de continuidad hasta el 28 de agosto de 1929 una hora después de la Batalla Del Alto de la Alianza, hasta la entrega de Tacna; cotidianamente Ella, casi en soledad, como rutina establecida por el enemigo invasor sufrió acoso, persecución, maltratos, agravios, violaciones, crímenes, ... etc. Inimaginables, solo de una mentalidad torcida que dio paso al odio y al rencor, que no se desterrará jamás; todo tratando de quebrar el amor patrio, el que fue creciendo incólumemente; este con nombre “Terrorismo”, lo hizo a vista y paciencia, con apoyo de potencias extranjeras y con altanería, hipocresía y cinismo, que hizo causa para elevar con grandiosidad el heroísmo de la mujer Tacneña ya que el poblador oriundo del sacrosanto terruño, ante el mundo; esa sí que el cantor del cautiverio – Federico Barreto alejado de su tierra, en su poema" Desde el Destierro" canto así:
"Fija esta en Ti la humanidad entera, "Sufre pero no lances ni un lamento "Muere, pero no cambies de Bandera."
Mensaje de furia y fuego, que incendio conciencia y espíritu en los pobladores de campo y la ciudad.
Asimismo, José Jiménez Borja, señala en el prologo de la obra "Lámpara
Votiva" de Enrique López Albujar en homenaje a su terruño, así:
"Eleva su Llama de pasión, inquieta y torturada, a la historia mas reciente de Tacna, al Medio siglo de su desgarramiento del Perú, de su enajenación trágica, impuesta por el infortunio. Y esa llama se vuelve raudal de bronce para ir plasmando aquí y allá formas vibrantes y eternas que llevaran a las generaciones futuras el mensaje del cautiverio"
Don Enrique López Albujar Tacneño por adopción canta así en un fragmento de Su poema "Tacna es una emoción"
"Por sus mujeres que sufrieron encadenadas al terror, tender sus brazos siempre al norte, Tacna es una emoción."
Sin lugar a dudas, que la época del Cautiverio, cinco lustros, fue su mas dura y Trágica prueba, resurgiendo indomable, con la excelencia de sus cualidades y virtudes, irrumpiendo el camino a la gloria; y, el que suscribe estas humildes líneas, ante tanta grandeza, le brinda este "Eterno Homenaje", casi total exclusivo para "Ellas", pues valen un Perú. Dignos ejemplos de la Mujer Tacneña, larga es la lista de las dignas damas, que en apretadas microbiografías solo muestro a dos de ellas, relatando un fragmento de lo que les aconteció:
Sra. Olga Grohmann de Basadre.-
En Tacna el 28 de julio amaneció embanderada la población, ante el asombro de las autoridades de la ocupación; una bandera de grandes dimensiones se había izado en la fachada de la residencia de la Familia Basadre Grohmann, Ubicada en la Plaza de Armas.
De pronto dos policías a caballo, uno de ellos oficial, se presentaron a la puerta De la casa de la Familia Basadre – Grohmann.
Por orden del intendente, Señor Palacios, haga el favor de bajar inmediatamente esa bandera; le dijo el oficial a la Sra. Basadre.
Donde la Sra. Olga contesto en tono enérgico. – “Uds. que tienen la fuerza, si quieren pueden escalar mi casa y arrancarla"
Los policías chilenos, ante esta muestra de energía y altivez, trataron de retirarse. En ese instante se produjo algo extraño, que presenciaron muchas personas, el caballo del oficial se encabrito y dando grandes saltos, hizo volar al jinete por tierra y fue seriamente lesionado.
Sra. Elvira Carbajal Salgado de Muñoz:
Conocedores los Chilenos de su excelente labor de educadora y sus actividades contra los Chilenos, el intendente Chileno Máximo Lira estando ejerciendo un segundo mandato, la mando llamar por escrito a su dependencia, ella se presentó sin ningún temor a la reunión, el intendente le dijo que conocía bien su capacidad de Maestra y la halago; creyendo que podía convencerla, le propuso una situación ventajosa económicamente, familiar, etc. , siempre y cuando revalidara su Titulo de Educadora en la Universidad de la Serena de Chile. La reacción de Elvira fue inmediata.
“¡Eso nunca!. ¡¡¡Viva Tacna!!!. ¡¡¡Viva el Perú!!!.” Se paró, dio una vuelta hacia la puerta y se retiró.
El intendente Lira, quedo mudo y quieto ante el asombro de sus Ayudantes y otros testigos, consecuentemente se le hostigó, persiguió, a tal punto que buscó refugio Temporal en Locumba (Tacna Libre).
50 Años de Cautiverio
Entre los años 1879 y 1929, que es el lapso que se desarrollo el conflicto, ocurrió un episodio, específicamente a partir del 26 de mayo de 1880 hasta el 29 de agosto de 1929, por sus motivaciones iniciales y por las actitudes posteriormente adoptadas por Chile, que se denomino significativamente y por todo el tiempo" La Chilenización de Tacna y Arica.
Es en Tacna y Arica, cautivas por el invasor durante esos 50 años, que destaca la vivencia del habitante común y corriente, situación que califico el Diario La Unión del Valparaíso como "En un estado de guerra sin fusiles", y que confronto con ejemplos de heroísmo y amor a la "Patria Invisible", los pobladores del Sur Peruano, destaco con luz propia a "La Mujer Tacneña"; siendo inquietud y anhelo, de que su actitud de Epopeya entre las innumerables dificultades y sufrimientos sean de conocimiento nacional, sobre todo de la Juventud Peruana.
Es así que me impuse buscar, recopilar, recortar, copiar, leer, hacer nuevas investigaciones; y hacer un "Texto", presentable y leíble, llenando espacios que considero importantes; creo que se esta abriendo paso, pero falta mucho; eso si pretendiendo dar leal resultado, una estructura ordenada, que guíe al que se atreva a tomarlo como lectura, que su contenido no es nada nuevo, ni asomo de creación, pues todo esta dicho y escrito, pero con sentimiento profundo, con la intención de recordar creando o reafirmando conciencia de la labor y sacrificio de la mujer tacneña y su responsabilidad en el futuro a través de las generaciones de ser fiel a los símbolos nacionales; que como Himno a Tacna, con música del Himno Patrio reemplazando al Himno Nacional de José De la Torre Ugarte, con creación del Poeta Modesto Molina que señala la Sagrada consigna.
"Mantengamos el fuego sagrado del amor a la Patria
inmortal, que Dios salva y eleva a los pueblos que
confían en su libertad"
Para mantener la flama del amor Patrio en la época del Cautiverio, que cantaban los hijos del pueblo, ya que era prohibida cualquier manifestación Patriótica de los cautivos.
Es en Tacna y Arica, cautivas por el invasor durante esos 50 años, que destaca la vivencia del habitante común y corriente, situación que califico el Diario La Unión del Valparaíso como "En un estado de guerra sin fusiles", y que confronto con ejemplos de heroísmo y amor a la "Patria Invisible", los pobladores del Sur Peruano, destaco con luz propia a "La Mujer Tacneña"; siendo inquietud y anhelo, de que su actitud de Epopeya entre las innumerables dificultades y sufrimientos sean de conocimiento nacional, sobre todo de la Juventud Peruana.
Es así que me impuse buscar, recopilar, recortar, copiar, leer, hacer nuevas investigaciones; y hacer un "Texto", presentable y leíble, llenando espacios que considero importantes; creo que se esta abriendo paso, pero falta mucho; eso si pretendiendo dar leal resultado, una estructura ordenada, que guíe al que se atreva a tomarlo como lectura, que su contenido no es nada nuevo, ni asomo de creación, pues todo esta dicho y escrito, pero con sentimiento profundo, con la intención de recordar creando o reafirmando conciencia de la labor y sacrificio de la mujer tacneña y su responsabilidad en el futuro a través de las generaciones de ser fiel a los símbolos nacionales; que como Himno a Tacna, con música del Himno Patrio reemplazando al Himno Nacional de José De la Torre Ugarte, con creación del Poeta Modesto Molina que señala la Sagrada consigna.
"Mantengamos el fuego sagrado del amor a la Patria
inmortal, que Dios salva y eleva a los pueblos que
confían en su libertad"
Para mantener la flama del amor Patrio en la época del Cautiverio, que cantaban los hijos del pueblo, ya que era prohibida cualquier manifestación Patriótica de los cautivos.
TACNA
FREDY GAMBETTA
Tacna, la ciudad donde he nacido, no fue fundada por los españoles. Se fue haciendo como la querían sus hijos.
Aquí, entre los cerros Arunta y el Intiorko y a la sombra de sus volcanes, Tacora y Chupiquiña, se dio el Primer Grito de Libertad, en 1811. Por ello se le concedió el título de Heroica Ciudad.
Tacna, tierra madre del Vigil, el santo de la idea, “columna de mármol a orillas de un río cenagoso”, lo llamó González Prada, y de Basadre, el Historiador de la República. Cuna de Barreto, el Cantor del Cautiverio, de Jaimes Freyre y de Molina. Inspiradora de la Bohemia Tacneña y de su máximo vocero, la revista LETRAS, injustamente olvidada.
Ciudad castigada por terremotos devastadores, como los de 1833 y 1868; por la fiebre amarilla, en 1869, y por la guerra, empieza su cautiverio el 26 de Mayo de 1880. Pocas ciudades pueden exhibir más grande martirologio.
Tacna, mi ciudad, resistió con estoicismo su calvario. Vio como se cerraban sus escuelas, sus iglesias y sus diarios. Tres bastiones en los que la peruanidad bullía. Entonces, la resistencia se trasladó al interior de los hogares. Cada hogar se convirtió en un altar clandestino para recordar al Perú ausente, para alimentar la esperanza de volver al regazo de la madre patria peruana.
Nada pudo lograr la chilenización de Tacna. Ni los halagos, ni los premios, ni las nuevas construcciones, las enseñanzas de los maestros, que llegaron del sur, o las crónicas que notables periodistas escribían. Tampoco pudieron convencerla las amenazas, las persecuciones a sus hijos, las cruces negras pintadas a la sombra de la noche, la muerte de los inocentes.
Tacna, democrática ciudad que se ganó el derecho de ser otra vez peruana. Ciudad hecha de granado, de vilca, de canción, que se despierta y dormita arrullada por el rumor del Caplina, su generoso río niño y subterráneo; ciudad de callejones y de flores que la adornan todo el año, perfumando el desierto.
En resumen, ciudad hecha al pedido de sus hijos, eterno ejemplo de lealtad.
FREDY GAMBETTA.- Poeta, escritor y periodista tacneño. Le llaman el CRONISTA DE TACNA. Le han otorgado el PREMIO MUNICIPAL FOMENTO A LA CULTURA y la MEDALLA DE LA CULTURA.Autor de poemarios, libros de crónicas, un ensayo biográfico, relatos históricos y una novela histórica.Ha publicado en el Perú y en el extranjero. Sus poemas y crónicas han sido traducidos al inglés, portugués e italiano.
LA LECCIÓN DEL 28 DE AGOSTO
Confieso ante ustedes, caros lectores, que días antes del pasado 28 de Agosto me asaltaron las dudas sobre cuál sería el comportamiento de algunos tacneños, o de gente afincada en esta, nuestra ciudad, durante el desarrollo de la Procesión de la Bandera.
Algunos llamaban a suspender todos los actos programados; aquellos decían que no debería convocarse a la sesión solemne, en el Teatro Municipal; que las banderas deberían estar izadas a media asta y que, cual cortejo de viudos o viudas, quienes asistieran a la Procesión de la Bandera deberían hacerlo vestidos de riguroso luto.
Todo ese conjunto de insinuaciones, sugerencias, proposiciones, insinuaciones o recomendaciones, me parecían absolutamente inconvenientes, torpes. Desde mi punto de vista creo que nada tiene que hacer la protesta, por lo que fuere, con la celebración del 28 de Agosto que, sin exageración, es la fiesta más grande de nosotros los tacneños.
Lamento, y lo tengo que decir muy fraternalmente, que se haya hecho pública, días antes, una ordenanza municipal que indicaba izar la bandera a media asta. Otra vez, desde mi punto de vista, creo que nada justifica izar nuestro sagrado símbolo patrio, a media asta. Esta es una ciudad altiva, digna, que luchó cerca de medio siglo por ver su enseña patria al tope de los mástiles. Nada más equivocado, por decir lo menos, que disponer izar banderas a media asta. El pueblo así lo entendió y aquella ordenanza tuvo que dormir el sueño de los justos.
Ir vestidos de luto hubiera sido grotesco. El 28 de Agosto, hasta que Tacna sea Tacna, será un día de fiesta, de júbilo, de regocijo, de alborozo, de algazara, de máxima exultación cívica.
Finalmente me cabía aún la duda de si habrían o no grupos que se presentaran con carteles, con pancartas, protestando contra esto o aquello, empañando la ceremonia. Felizmente llegó el 28 y nada de ello ocurrió.
Los tacneños dieron una lección ejemplar de civismo, de educación, de real patriotismo, de educación cívica. No se confundieron las fechas. Se mostró, a quienes quisieran así entenderlo, que aquí la mayoría sabe que para todo hay una oportunidad, un espacio. Las protestas tienen su lugar y su tiempo.
He visto, con regocijo, a muchos tacneños y tacneñistas, marchar detrás de la bandera, ordenadamente, vivando a la patria grande y a la patria chica. He visto, como vimos todos, a los niños de los centros de educación inicial que, a lo largo del recorrido de la Procesión cívica ofrendaban lo mejor que habían aprendido en el aula. De trecho en trecho, como es costumbre, y tal como lo hacen las efigies sagradas, la gran bandera se detenía en estaciones para que, por doquier, se le brindara homenaje mientras que de los balcones la lluvia de moradas buganvillas, o de pétalos de rosas, caía sobre el símbolo rojo y blanco y el entusiasta cortejo.
Este 28 de Agosto ha sido singular por varios motivos y creo que nos ha dejado enseñanzas a los tacneños. En primer lugar, observamos que ha sido mucho mejor que no estuvieran presentes autoridades, ni políticos, sean estos del gobierno o de la oposición. Así nadie ha pretendido llevar agua para su molino. Felizmente que los políticos locales, candidatos a alcaldes o a presidentes de la región, supieron guardar discreción y distancia. Ese hecho los hace grandes. Nada hubiera sido más torpe que alguien hubiera pretendido encaramarse a un escenario tan caro, tan grande, tan íntimamente tacneño, para hacerse notar.
En resumen, ojalá que siempre sea así. Que el 28 de Agosto se celebre con la solemnidad que merece el recuerdo de una fecha símbolo de lo que es la lealtad, el amor a la patria. Fecha en la que evocamos a los tacneños que supieron darnos patria, que escogieron al Perú como única opción que, pese a saber que no tenían apoyo, desarmados, fueron persistentes, empecinados en su afán, con un empecinamiento que no ha mostrado ningún otro pueblo en América y muy pocos, poquísimos, en el orbe.
Me permito una sugerencia, para los próximos años. El 28 de Agosto, en el acto público del Parque de la Mujer Tacneña, se debería guardar un minuto de silencio en recuerdo de Arica peruana.
Si bien es cierto que el 28 de Agosto de 1929 fue un día de júbilo para los tacneños peruanos fue, no hay que olvidarlo, un día tristísimo, de luto, para los ariqueños peruanos que para siempre se desmembraban del Perú, su madre patria.
FREDY GAMBETTA
Tacna, 30 de agosto de 2002
Algunos llamaban a suspender todos los actos programados; aquellos decían que no debería convocarse a la sesión solemne, en el Teatro Municipal; que las banderas deberían estar izadas a media asta y que, cual cortejo de viudos o viudas, quienes asistieran a la Procesión de la Bandera deberían hacerlo vestidos de riguroso luto.
Todo ese conjunto de insinuaciones, sugerencias, proposiciones, insinuaciones o recomendaciones, me parecían absolutamente inconvenientes, torpes. Desde mi punto de vista creo que nada tiene que hacer la protesta, por lo que fuere, con la celebración del 28 de Agosto que, sin exageración, es la fiesta más grande de nosotros los tacneños.
Lamento, y lo tengo que decir muy fraternalmente, que se haya hecho pública, días antes, una ordenanza municipal que indicaba izar la bandera a media asta. Otra vez, desde mi punto de vista, creo que nada justifica izar nuestro sagrado símbolo patrio, a media asta. Esta es una ciudad altiva, digna, que luchó cerca de medio siglo por ver su enseña patria al tope de los mástiles. Nada más equivocado, por decir lo menos, que disponer izar banderas a media asta. El pueblo así lo entendió y aquella ordenanza tuvo que dormir el sueño de los justos.
Ir vestidos de luto hubiera sido grotesco. El 28 de Agosto, hasta que Tacna sea Tacna, será un día de fiesta, de júbilo, de regocijo, de alborozo, de algazara, de máxima exultación cívica.
Finalmente me cabía aún la duda de si habrían o no grupos que se presentaran con carteles, con pancartas, protestando contra esto o aquello, empañando la ceremonia. Felizmente llegó el 28 y nada de ello ocurrió.
Los tacneños dieron una lección ejemplar de civismo, de educación, de real patriotismo, de educación cívica. No se confundieron las fechas. Se mostró, a quienes quisieran así entenderlo, que aquí la mayoría sabe que para todo hay una oportunidad, un espacio. Las protestas tienen su lugar y su tiempo.
He visto, con regocijo, a muchos tacneños y tacneñistas, marchar detrás de la bandera, ordenadamente, vivando a la patria grande y a la patria chica. He visto, como vimos todos, a los niños de los centros de educación inicial que, a lo largo del recorrido de la Procesión cívica ofrendaban lo mejor que habían aprendido en el aula. De trecho en trecho, como es costumbre, y tal como lo hacen las efigies sagradas, la gran bandera se detenía en estaciones para que, por doquier, se le brindara homenaje mientras que de los balcones la lluvia de moradas buganvillas, o de pétalos de rosas, caía sobre el símbolo rojo y blanco y el entusiasta cortejo.
Este 28 de Agosto ha sido singular por varios motivos y creo que nos ha dejado enseñanzas a los tacneños. En primer lugar, observamos que ha sido mucho mejor que no estuvieran presentes autoridades, ni políticos, sean estos del gobierno o de la oposición. Así nadie ha pretendido llevar agua para su molino. Felizmente que los políticos locales, candidatos a alcaldes o a presidentes de la región, supieron guardar discreción y distancia. Ese hecho los hace grandes. Nada hubiera sido más torpe que alguien hubiera pretendido encaramarse a un escenario tan caro, tan grande, tan íntimamente tacneño, para hacerse notar.
En resumen, ojalá que siempre sea así. Que el 28 de Agosto se celebre con la solemnidad que merece el recuerdo de una fecha símbolo de lo que es la lealtad, el amor a la patria. Fecha en la que evocamos a los tacneños que supieron darnos patria, que escogieron al Perú como única opción que, pese a saber que no tenían apoyo, desarmados, fueron persistentes, empecinados en su afán, con un empecinamiento que no ha mostrado ningún otro pueblo en América y muy pocos, poquísimos, en el orbe.
Me permito una sugerencia, para los próximos años. El 28 de Agosto, en el acto público del Parque de la Mujer Tacneña, se debería guardar un minuto de silencio en recuerdo de Arica peruana.
Si bien es cierto que el 28 de Agosto de 1929 fue un día de júbilo para los tacneños peruanos fue, no hay que olvidarlo, un día tristísimo, de luto, para los ariqueños peruanos que para siempre se desmembraban del Perú, su madre patria.
FREDY GAMBETTA
Tacna, 30 de agosto de 2002
UN ANIVERSARIO PATRIO EN CAUTIVERIO EN 1900
Aquel año 1900, estando próximo el 28 de Julio, día del Aniversario Nacional del Perú, y en vista de que la situación de represión era grande, de parte de las autoridades, un grupo de jóvenes, que organizaban un baile social y los socios del Club Unión, que tenían programado un banquete, suspendieron aquellas actividades. Los tiempos no estaban para celebrar.
El sábado 28 de Julio aparecieron sendos editoriales, saludando al Perú, y un aviso de la sociedad de Artesanos:
“EN VISTA DE ALGUNAS RESTRICCIONES IMPUESTAS POR LA AUTORIDAD EL DIRECTORIO HA RESUELTO SUPRIMIR LAS FIESTAS ACORDADAS EN CELEBRACION DEL ANIVERSARIO DE SU FUNDACION Y DE LA INDEPENDENCIA DEL PERÚ.
LA EMPRESA”
Un espacio destacado mereció, en los diarios de aquel día, la carta que firmaba el doctor Artidoro Espejo, Presidente de la Sociedad de Artesanos, en la que explicaba la conferencia que sostuvo, el día anterior, con el Intendente Manuel Francisco Palacios. En ella dice que la autoridad observó que no debía cantarse el HIMNO DE TACNA, del poeta Molina, porque era lesivo a Chile y que, en su reemplazo, deberíamos entonar el Himno Nacional del Perú. También escribe el doctor Espejo que al ser preguntado sobre si hubiese una procesión, llevando el estandarte de la Sociedad, “le indiqué que se trataba únicamente de la Sociedad de Artesanos fuera a misa llevando su nuevo estandarte para hacerlo bendecir”.
El Intendente contestó que debían llevarlo plegado, porque era la enseña de un país extranjero y que, si acudía gente, “podía suceder que un roto (palabra textual) nos insultara, provocando un conflicto”.
El doctor Espejo consiguió que se autorizara llevar el estandarte al templo, desplegado. La condición era que, al terminar la misa, volviera la enseña acompañada solamente por el Directorio y que, la programación, y los acuerdos, deberían entregarlos al despacho del Intendente para publicarlos en el diario chileno EL NORTE.
No obtuvieron permiso para izar la bandera del Perú porque, en concepto de la autoridad chilena, estaban en un país extranjero y no tenían ningún representante consular. Tampoco autorizó quemar cohetes, bombardas o luces de bengala “porque alarman innecesariamente a la población y no se usaba en Chile esa costumbre”.
El Presidente de la Sociedad de Artesanos se reunió de urgencia con su Directorio, y algunos socios, y decidieron, conociendo el informe, suspender las actividades que estaban programadas y hacer conocer su decisión al Intendente Palacios.
En otro lugar destacado los diarios peruanos publican un mensaje que un grupo de notables tacneños dirige al señor Presidente de la Republica, Ingeniero Eduardo López de la Romaña. El texto es el siguiente:
“Tenemos el encargo de todos los peruanos que residen en esta parte del departamento de Tacna, de saludar a la patria en persona de su digno mandatario; así como de manifestar a Vuestra excelencia y al Congreso instalado que, a pesar de que en esta fecha grandiosa de la historia americana no hemos podido hacer flamear la bandera del Perú, nos alimenta, hoy más que nunca, la esperanza de que en un día no lejano podrá ese glorioso símbolo dar de nuevo sombra a nuestros hogares y desplegarse entonces como único soberano de esos territorios.
Suplicamos a Vuestra Excelencia hacer transmitir estos sentimientos al Congreso.
Mac Lean, Jiménez, Basadre y Forero, Monje Ledesma, Espejo, Salketd, Basadre, Barreto, Riveros, Cornejo, Ibarra, Belaúnde, Meza, Smtid, Trabuco, Carlevarino, Soza, Ostolaza, Pescetto, Rey, Vargas, Piélago, Bravo, Vives”
Un periodista, de LA VOZ DEL SUR, en la edición del 28 de julio, escribe un análisis de la letra del HIMNO A TACNA, del poeta Modesto Molina, para demostrar que en ella no hay ninguna ofensa a Chile, como alegaba el Intendente Palacios para justificar su decisión de no permitir que los peruanos tacneños, y ariqueños, celebraran el aniversario nacional del Perú.
La ciudad parecía un cementerio el día 28. Por la noche los chiquillos que pasaron frente al Club Unión, lanzaron cohetes y dieron vivas al Perú. Esto fue suficiente para que fueran atacados a sablazos por la policía. Como anécdota registramos que uno de los sablazos, dirigido al joven peruano Juan José Montes, fue esquivado con agilidad por éste y fue a dar en los hombros de César Palacios Infantes quien era, nada menos, que el hijo del Intendente, la primera autoridad chilena en Tacna y Arica.
Un brillante hijo de Tacna era el joven abogado Alfredo Neuhaus, miembro de una distinguida familia tacneña, quien se encontraba de visita en su ciudad natal. El, que estuvo cerca de los muchachos que vivaban a su patria, hizo lo propio. Inmediatamente fue detenido y llevado a la comisaría.
En la Plaza Colón los policías detuvieron al ciudadano chileno Hermógenes del Canto por cantar, en un grupo de peruanos, el Himno de Tacna. Del Canto fue expulsado del Club Tacna, regentando por chilenos. También apresaron al tacneño José Manuel Eyzaguirre, en la Prefectura de la Policía, junto a los chiquillos y jóvenes que, al día siguiente, en medio de dos filas de soldados armados, fueron conducidos, por las calles céntricas, rumbo al Juzgado del Crimen.
Para vergüenza de las fuerzas de ocupación, una niñita de diez años, de la familia Vargas Pomareda, fue amonestada por los policías al haberla encontrado batiendo una luz de bengala. La familia tuvo que pagar una multa de diez pesos que, en ese tiempo, no era poca cosa.
Igualmente era risible ver a los policías persiguiendo a los niños para arrancarles las escarapelas peruanas que se habían prendido en sus tiernos pechos.
Otra anécdota. En la tarde del 28 transitaba por una de las cuadras de la céntrica calle Bolívar, hoy San Martín, el Prefecto de la Policía. Al pasar frente a la casona de la familia italiana, Gnecco, dos bellas jóvenes, de esa nacionalidad, le dijeron: “Señor Jaramillo, viva el Perú ¡”. El interpelado contestó, frunciendo el seño, un sonoro “¡Muera!”
Pero no todos los chilenos eran cortados con la misma tijera. El Juez de Letras, Julio Salinas, fue saludado muy respetuosamente por cuatro jovencitos que paseaban en un coche descubierto, por la alameda. Al saludo le agregaron, “Señor Salinas ¡Viva el Perú!”. El, inteligentemente, se descubrió y contestó: “¡Qué viva!”
En el día de la fiesta nacional los consulados de Italia, España, Holanda, Bélgica, Austria – Hungría y un ciudadano chino, que se auto titulaba representante de su país, izaron al tope sus banderas.
A pesar de las prohibiciones oficiales, en la Iglesia de San Ramón se reunió la feligresía. El Párroco Alejandro Manrique celebró una misa y pronunció una oración fúnebre por la patria. El templo estaba repleto de fieles. En el intermedio las damas interpretaron piezas musicales. Sobresalieron los temas de Caballería Rusticana y el canto de la plegaria de esa ópera. El profesor Manuel Macedo dirigió la parte musical.
Terminada la misa las damas se dirigieron a la residencia del señor Alejandro Mac Lean. En sus instrumentos lucían cintas bicolores. No fueron molestadas por la policía.
Otros testimonio, de lo que sucedió aquel 28 de Julio, lo leemos en la columna LUNARIAS, que LA VOZ DEL SUR publicó el domingo 30. Ratifica lo que sabemos por otras fuentes, al contarnos que ese día fue de duelo. Era la primera vez que, después de veinte años de ocupación, los peruanos se vieron impedidos de celebrar el aniversario nacional.
“El comercio, en general extranjero, cerró sus puertas; el tráfico de vehículos fue interrumpido y las calles veiánse desiertas. No desiertas, de rato en rato las cruzaban, ruidosamente, patrullas de soldados armados…”
El cronista recuerda que ni en los primeros años de la ocupación se observaron estrictas prohibiciones. Entonces, el Jefe Político de Tacna, el poeta Eusebio Lillo, autor de la letra de la Canción Nacional de Chile, ofrecía todas las facilidades para que los peruanos celebraran sus efemérides.
Afirmaba que mucho mejor hubiera sido seguir la diplomacia aquella de los Soffia, los Velásquez, los Fierro o los Edwards y no la represión dura que imponía el Intendente Palacios. Aunque, al final, deduce que tal vez era mejor la actual táctica porque, al pretender chilenizar a la fuerza, a la población de Tacna y Arica, el resultado que obtendrían seria contrario a sus intereses.
Una hermosa lección ofrecieron los niños tacneños, el 28 de Julio, en el Liceo de Tacna al que tuvieron que asistir porque no era feriado. Dice el cronista de LA VOZ DEL SUR que los alumnos, aprovechando el descuido de sus profesores, fueron al salón de estudios musicales y, alrededor de un piano, tocado por uno de ellos, cantaron el Himno de Tacna que era, como lo apunta el periodista, “el credo del cautiverio”
“Mantengamos el fuego sagrado, del amor a la patria inmortal” repetían los niños en voz alta, cuando apareció el Inspector y tuvieron que callar. “ En sus ojos brillaba, en esos momentos, todo el santo patriotismo de sus tiernos corazones, que ni los textos que estudian ni los profesores extranjeros que les enseñan podrán hacer olvidar jamás… ¡
Con razón ha dicho alguien de los niños tacneños son como aquellos pequeños alsacianos que cuando les preguntaban sus maestros alemanes donde estaba su patria les contestaban aquí, golpeándose el corazón” (LA VOZ DEL SUR – 1 de Agosto de 1990)
Autor: Freddy Gambeta
(*) El 28 de Julio de 1901 sería la última vez que los tacneños podrían pasear la enseña patria. Aquel suceso se le conoce como “La Procesión de la Bandera”-
El sábado 28 de Julio aparecieron sendos editoriales, saludando al Perú, y un aviso de la sociedad de Artesanos:
“EN VISTA DE ALGUNAS RESTRICCIONES IMPUESTAS POR LA AUTORIDAD EL DIRECTORIO HA RESUELTO SUPRIMIR LAS FIESTAS ACORDADAS EN CELEBRACION DEL ANIVERSARIO DE SU FUNDACION Y DE LA INDEPENDENCIA DEL PERÚ.
LA EMPRESA”
Un espacio destacado mereció, en los diarios de aquel día, la carta que firmaba el doctor Artidoro Espejo, Presidente de la Sociedad de Artesanos, en la que explicaba la conferencia que sostuvo, el día anterior, con el Intendente Manuel Francisco Palacios. En ella dice que la autoridad observó que no debía cantarse el HIMNO DE TACNA, del poeta Molina, porque era lesivo a Chile y que, en su reemplazo, deberíamos entonar el Himno Nacional del Perú. También escribe el doctor Espejo que al ser preguntado sobre si hubiese una procesión, llevando el estandarte de la Sociedad, “le indiqué que se trataba únicamente de la Sociedad de Artesanos fuera a misa llevando su nuevo estandarte para hacerlo bendecir”.
El Intendente contestó que debían llevarlo plegado, porque era la enseña de un país extranjero y que, si acudía gente, “podía suceder que un roto (palabra textual) nos insultara, provocando un conflicto”.
El doctor Espejo consiguió que se autorizara llevar el estandarte al templo, desplegado. La condición era que, al terminar la misa, volviera la enseña acompañada solamente por el Directorio y que, la programación, y los acuerdos, deberían entregarlos al despacho del Intendente para publicarlos en el diario chileno EL NORTE.
No obtuvieron permiso para izar la bandera del Perú porque, en concepto de la autoridad chilena, estaban en un país extranjero y no tenían ningún representante consular. Tampoco autorizó quemar cohetes, bombardas o luces de bengala “porque alarman innecesariamente a la población y no se usaba en Chile esa costumbre”.
El Presidente de la Sociedad de Artesanos se reunió de urgencia con su Directorio, y algunos socios, y decidieron, conociendo el informe, suspender las actividades que estaban programadas y hacer conocer su decisión al Intendente Palacios.
En otro lugar destacado los diarios peruanos publican un mensaje que un grupo de notables tacneños dirige al señor Presidente de la Republica, Ingeniero Eduardo López de la Romaña. El texto es el siguiente:
“Tenemos el encargo de todos los peruanos que residen en esta parte del departamento de Tacna, de saludar a la patria en persona de su digno mandatario; así como de manifestar a Vuestra excelencia y al Congreso instalado que, a pesar de que en esta fecha grandiosa de la historia americana no hemos podido hacer flamear la bandera del Perú, nos alimenta, hoy más que nunca, la esperanza de que en un día no lejano podrá ese glorioso símbolo dar de nuevo sombra a nuestros hogares y desplegarse entonces como único soberano de esos territorios.
Suplicamos a Vuestra Excelencia hacer transmitir estos sentimientos al Congreso.
Mac Lean, Jiménez, Basadre y Forero, Monje Ledesma, Espejo, Salketd, Basadre, Barreto, Riveros, Cornejo, Ibarra, Belaúnde, Meza, Smtid, Trabuco, Carlevarino, Soza, Ostolaza, Pescetto, Rey, Vargas, Piélago, Bravo, Vives”
Un periodista, de LA VOZ DEL SUR, en la edición del 28 de julio, escribe un análisis de la letra del HIMNO A TACNA, del poeta Modesto Molina, para demostrar que en ella no hay ninguna ofensa a Chile, como alegaba el Intendente Palacios para justificar su decisión de no permitir que los peruanos tacneños, y ariqueños, celebraran el aniversario nacional del Perú.
La ciudad parecía un cementerio el día 28. Por la noche los chiquillos que pasaron frente al Club Unión, lanzaron cohetes y dieron vivas al Perú. Esto fue suficiente para que fueran atacados a sablazos por la policía. Como anécdota registramos que uno de los sablazos, dirigido al joven peruano Juan José Montes, fue esquivado con agilidad por éste y fue a dar en los hombros de César Palacios Infantes quien era, nada menos, que el hijo del Intendente, la primera autoridad chilena en Tacna y Arica.
Un brillante hijo de Tacna era el joven abogado Alfredo Neuhaus, miembro de una distinguida familia tacneña, quien se encontraba de visita en su ciudad natal. El, que estuvo cerca de los muchachos que vivaban a su patria, hizo lo propio. Inmediatamente fue detenido y llevado a la comisaría.
En la Plaza Colón los policías detuvieron al ciudadano chileno Hermógenes del Canto por cantar, en un grupo de peruanos, el Himno de Tacna. Del Canto fue expulsado del Club Tacna, regentando por chilenos. También apresaron al tacneño José Manuel Eyzaguirre, en la Prefectura de la Policía, junto a los chiquillos y jóvenes que, al día siguiente, en medio de dos filas de soldados armados, fueron conducidos, por las calles céntricas, rumbo al Juzgado del Crimen.
Para vergüenza de las fuerzas de ocupación, una niñita de diez años, de la familia Vargas Pomareda, fue amonestada por los policías al haberla encontrado batiendo una luz de bengala. La familia tuvo que pagar una multa de diez pesos que, en ese tiempo, no era poca cosa.
Igualmente era risible ver a los policías persiguiendo a los niños para arrancarles las escarapelas peruanas que se habían prendido en sus tiernos pechos.
Otra anécdota. En la tarde del 28 transitaba por una de las cuadras de la céntrica calle Bolívar, hoy San Martín, el Prefecto de la Policía. Al pasar frente a la casona de la familia italiana, Gnecco, dos bellas jóvenes, de esa nacionalidad, le dijeron: “Señor Jaramillo, viva el Perú ¡”. El interpelado contestó, frunciendo el seño, un sonoro “¡Muera!”
Pero no todos los chilenos eran cortados con la misma tijera. El Juez de Letras, Julio Salinas, fue saludado muy respetuosamente por cuatro jovencitos que paseaban en un coche descubierto, por la alameda. Al saludo le agregaron, “Señor Salinas ¡Viva el Perú!”. El, inteligentemente, se descubrió y contestó: “¡Qué viva!”
En el día de la fiesta nacional los consulados de Italia, España, Holanda, Bélgica, Austria – Hungría y un ciudadano chino, que se auto titulaba representante de su país, izaron al tope sus banderas.
A pesar de las prohibiciones oficiales, en la Iglesia de San Ramón se reunió la feligresía. El Párroco Alejandro Manrique celebró una misa y pronunció una oración fúnebre por la patria. El templo estaba repleto de fieles. En el intermedio las damas interpretaron piezas musicales. Sobresalieron los temas de Caballería Rusticana y el canto de la plegaria de esa ópera. El profesor Manuel Macedo dirigió la parte musical.
Terminada la misa las damas se dirigieron a la residencia del señor Alejandro Mac Lean. En sus instrumentos lucían cintas bicolores. No fueron molestadas por la policía.
Otros testimonio, de lo que sucedió aquel 28 de Julio, lo leemos en la columna LUNARIAS, que LA VOZ DEL SUR publicó el domingo 30. Ratifica lo que sabemos por otras fuentes, al contarnos que ese día fue de duelo. Era la primera vez que, después de veinte años de ocupación, los peruanos se vieron impedidos de celebrar el aniversario nacional.
“El comercio, en general extranjero, cerró sus puertas; el tráfico de vehículos fue interrumpido y las calles veiánse desiertas. No desiertas, de rato en rato las cruzaban, ruidosamente, patrullas de soldados armados…”
El cronista recuerda que ni en los primeros años de la ocupación se observaron estrictas prohibiciones. Entonces, el Jefe Político de Tacna, el poeta Eusebio Lillo, autor de la letra de la Canción Nacional de Chile, ofrecía todas las facilidades para que los peruanos celebraran sus efemérides.
Afirmaba que mucho mejor hubiera sido seguir la diplomacia aquella de los Soffia, los Velásquez, los Fierro o los Edwards y no la represión dura que imponía el Intendente Palacios. Aunque, al final, deduce que tal vez era mejor la actual táctica porque, al pretender chilenizar a la fuerza, a la población de Tacna y Arica, el resultado que obtendrían seria contrario a sus intereses.
Una hermosa lección ofrecieron los niños tacneños, el 28 de Julio, en el Liceo de Tacna al que tuvieron que asistir porque no era feriado. Dice el cronista de LA VOZ DEL SUR que los alumnos, aprovechando el descuido de sus profesores, fueron al salón de estudios musicales y, alrededor de un piano, tocado por uno de ellos, cantaron el Himno de Tacna que era, como lo apunta el periodista, “el credo del cautiverio”
“Mantengamos el fuego sagrado, del amor a la patria inmortal” repetían los niños en voz alta, cuando apareció el Inspector y tuvieron que callar. “ En sus ojos brillaba, en esos momentos, todo el santo patriotismo de sus tiernos corazones, que ni los textos que estudian ni los profesores extranjeros que les enseñan podrán hacer olvidar jamás… ¡
Con razón ha dicho alguien de los niños tacneños son como aquellos pequeños alsacianos que cuando les preguntaban sus maestros alemanes donde estaba su patria les contestaban aquí, golpeándose el corazón” (LA VOZ DEL SUR – 1 de Agosto de 1990)
Autor: Freddy Gambeta
(*) El 28 de Julio de 1901 sería la última vez que los tacneños podrían pasear la enseña patria. Aquel suceso se le conoce como “La Procesión de la Bandera”-
Suscribirse a:
Entradas (Atom)